Si fuera el Valencia, no ficharía a Iván Fresneda. Y me ocuparía de filtrar a la prensa todos los detalles y dejar claro que, si dudas entre mi opción y otra que no es precisamente el campeón de Europa, por aquí no te quiero ni de visita. El fútbol es una cuestión de calidad, seguro, y también de voluntad, de querer estar, de hacer lo que haga falta por estar. Si poco menos que de forma pública vas contando que estás deshojando la margarita, pues mira, no, aquí, no.