El Valencia arrancaba el partido ante el Sevilla en el Pizjuán como colista. Más allá de eso, había que empezar a sumar. Mamardashvili y Gayà volvían al once, y el resto del equipo era el mismo que ante el Madrid. Los primeros minutos fueron de mucho tanteo, muy igualados. Por la derecha, con Rioja a pie cambiado, llegábamos con cierta facilidad, aunque nos faltaba ser más contundente en el remate. Hasta en tres ocasiones llegaba el sevillano cerca de la línea de fondo en los primeros 12 minutos.