Hablar de David Albelda para mi no es fácil desde hace 8 años, cuando denunció al Valencia y a su presidente Juan Soler por una decisión deportiva, de Ronald Koeman, como fue apartarle del equipo, algo que él vio en otros compañeros tantas veces y calló. La imagen de un presidente y un capitán de esta institución en un banquillo de un juzgado jamás debería ser perdonada, porque fue uno de los ridículos más espantosos de la historia casi centenaria del Valencia.