De Amadeo Salvo se pueden decir muchas cosas, buenas y malas, desde su llegada al Valencia, pasando por su presidencia, el proceso de venta con Aurelio Martínez, y su salida con el beneplácito de Peter Lim por el enfrentamiento abierto con Nuno, poniéndose del lado de Rufete, director deportivo que no iba a pintar nada en la estructura deportiva del club.