En el Valencia Club de Fútbol, no en este de hoy en día sino en todos desde que tengo uso de razón, hay bandos enfrentados, que desprecian al contrario por el simple hecho de no pensar igual, que si hablan bien del club es porque son unos pelotas, lameculos y vendidos, y si hablan mal unos resentidos que antes tenían de todo y ahora no tienen de nada a nivel de entrevistas, filtraciones o campañas de publicidad que den dinero a sus empresas.