En el Valencia nos toca ahora ser de Javier Tebas a muerte, qué cosas, ¿verdad?
A principio de temporada los bajones físicos le costaban muy caro al Valencia, el equipo sacó encuentros adelante sufriendo demasiado en los últimos compases y perdió otros en los que definitivamente desapareció en los compases finales.
¿El Valencia planea la venta de Gonçalo Guedes y comprar a Hélder Costa? Hay un punto común en estas dos cuestiones, que no es otro que nuestro viejo conocido Jorge Mendes, agente de ambos, y clave en las dos operaciones de llegada.
El Valencia tiene una serie de jugadores clave, que deben serlo, y que con su mejor versión, pueden, y deben, ser absolutamente diferenciales en este equipo. Los nombres los tenemos todos muy claros, y aunque siempre puede haber un debate, lo cierto es que la columna vertebral de esta plantilla es justa en cuanto a números de jugadores indispensables, y eso implica que deben darnos siempre su mejor versión.
El Valencia tiene un problema grave con su línea de ataque, llevamos toda la temporada hablando de Maxi Gómez pero también hay que reconocer que a Marcos André le queda demasiado para ser un futbolista importante en este equipo. El recurso de los últimos partidos fue Guedes, pero jugando como único punta hay muchos encuentros en los que el luso tiene problemas, ante la Real sufrió mucho y no encontró espacios.
La Junta de Accionistas del Valencia de este próximo mes de diciembre ha despertado en servidor un sentimiento enterrado hace años: la curiosidad por saber qué pasa en un acto que suele ser siempre algo soporífero, y en gran medida, intrascendente más allá de los lucimientos personales de algunos.
¿Puede existir la unión en torno al Valencia? ¿De verdad podemos estar todos juntos a favor de algo, nuestro club, y no sólo en contra de alguien, como ha pasado tantas veces en la historia? Durante años pensé que sí, que eso era el mayor potencial que tenía esta afición. Pero con el tiempo, y sobre todo con los hechos, aquello se me fue olvidando, como si se borrara de mi cabeza, hasta el punto de pensar que era totalmente irracional, imposible, que jamás se podría dar a favor de algo.
¿El Valencia planea la venta de Gonçalo Guedes y comprar a Hélder Costa? Hay un punto común en estas dos cuestiones, que no es otro que nuestro viejo conocido Jorge Mendes, agente de ambos, y clave en las dos operaciones de llegada.
A principio de temporada los bajones físicos le costaban muy caro al Valencia, el equipo sacó encuentros adelante sufriendo demasiado en los últimos compases y perdió otros en los que definitivamente desapareció en los compases finales.
El Valencia tiene una serie de jugadores clave, que deben serlo, y que con su mejor versión, pueden, y deben, ser absolutamente diferenciales en este equipo. Los nombres los tenemos todos muy claros, y aunque siempre puede haber un debate, lo cierto es que la columna vertebral de esta plantilla es justa en cuanto a números de jugadores indispensables, y eso implica que deben darnos siempre su mejor versión.
Los empresarios valencianos, ese ente sin forma ni nombre, tienen la oportunidad de su vida para comprar el Valencia con el mayor apoyo social de toda la historia.
El Valencia tiene un problema grave con su línea de ataque, llevamos toda la temporada hablando de Maxi Gómez pero también hay que reconocer que a Marcos André le queda demasiado para ser un futbolista importante en este equipo. El recurso de los últimos partidos fue Guedes, pero jugando como único punta hay muchos encuentros en los que el luso tiene problemas, ante la Real sufrió mucho y no encontró espacios.
La Junta de Accionistas del Valencia de este próximo mes de diciembre ha despertado en servidor un sentimiento enterrado hace años: la curiosidad por saber qué pasa en un acto que suele ser siempre algo soporífero, y en gran medida, intrascendente más allá de los lucimientos personales de algunos.
¿Puede existir la unión en torno al Valencia? ¿De verdad podemos estar todos juntos a favor de algo, nuestro club, y no sólo en contra de alguien, como ha pasado tantas veces en la historia? Durante años pensé que sí, que eso era el mayor potencial que tenía esta afición. Pero con el tiempo, y sobre todo con los hechos, aquello se me fue olvidando, como si se borrara de mi cabeza, hasta el punto de pensar que era totalmente irracional, imposible, que jamás se podría dar a favor de algo.