El mayor desastre de la historia del Valencia en cuanto a fichajes se llama Jasper Cillessen. Voy a ser, de nuevo, oportunista a más no poder. Si la operación del portero holandés, igual que la de Maxi Gómez, la llega a hacer Jorge Mendes (estamos hablando de más de 60 millones de euros contables), ahora mismo habría poco menos que manifestaciones en la calle pidiendo la cabeza de quien fuera. Y no, esta vez el agente luso no tuve que ver nada con ninguna de las dos llegadas.