Un entorno del Valencia tóxico es lo que necesita Meriton para pasar toda la vida mandando aquí sin tener oposición. Eso es algo tan evidente que da poco menos que vergüenza ajena el hecho de que nadie lo vea. Y si no es nadie, al menos sí que son muchos los que parece que esto no lo tienen claro. Hay bandos, muchos, una guerra abierta como no recuerdo, y se ha perdido cualquier tipo de respeto al que no piensa igual.