Podemos confirmar que el Valencia ha hecho un fichaje para muchos años. Y es que, a cada partido que pasa, es más evidente que Giorgi Mamardashvili ya no es el futuro, sino que tiene toda la cara de presente. Y que todo lo que no sea verlo jugar en cada partido, al menos hasta el 23 de abril incluido, será algo que no se termine de entender a nivel deportivo.