El Valencia le debe demostrar su confianza a José Bordalás con un proyecto deportivo a la altura de la entidad. Ni más ni menos, y aunque los gestos de puertas para fuera son muy importantes también, que lo de Bilbao no se puede consentir, está claro que obras son amores y no buenas razones. Los dos únicos tipos que hablan en nombre del Valencia son el técnico alicantino y Ricardo Arias, pero no se les puede dejar solos ante el peligro de forma permanente.