Carlos Corberán va a tener su examen más complicado como entrenador del Valencia hasta la fecha. Los desastres contra el Barcelona del año pasado en Liga y Copa pasaron de puntillas porque estábamos abocados al descenso y eso era lo prioritario.
Carlos Corberán va a tener su examen más complicado como entrenador del Valencia hasta la fecha. Los desastres contra el Barcelona del año pasado en Liga y Copa pasaron de puntillas porque estábamos abocados al descenso y eso era lo prioritario.
El once titular de Corberán para el Valencia - Athletic Club de la quinta jornada de Liga en Primera División viene marcado por la "vuelta a la normalidad". Entendiendo como tal que se abandona la defensa de cinco, con los tres centrales, y que todos será un tanto más habitual en base a los gustos del técnico de Cheste. La destroza sufrida en Barcelona lo marca todo, y de ninguna de las maneras podemos volver a repetir algo así nunca más.
El Valencia afronta este fin de semana un partido que puede marcar un punto de inflexión. El Athletic llega a Mestalla con urgencias tras las derrotas ante Alavés y Arsenal pero con la confianza que le otorgan los precedentes: de las últimas cuatro visitas a Mestalla los bilbaínos ganaron en tres ocasiones (dos en liga y una en Copa del Rey).
Partido grande para Julen Agirrezabala como portero del Valencia. Se enfrenta al Athletic Club en Mestalla, y será la primera vez que juegue contra los que han sido sus compañeros hasta hace unos meses. Es obvio que el emotivo será en San Mamés, pero este es muy importante, mucho. Y lo es por diversos motivos.
"Respeto a mi padre, es mi jefe, pero sí, he asumido el mando del Valencia". Las palabras son del presidente del club, Kiat Lim, en una entrevista concedida a The Business Times, medio de Singapur y habitual plataforma de los Lim en los últimos tiempos. "Claro que soy hincha del club, ¿cómo no serlo? Pero es importante tener una mentalidad de segregación emocional al tomar ciertas decisiones comerciales, porque sin esa disciplina, el club corre el riesgo de quebrar, que fue la razón por la que lo compramos en primer lugar", ha dicho Lim.
A Carlos Corberán le toca levantar al Valencia después de ser ridiculizado por el Barcelona. Casi podríamos decir, por desgracia, porque es la tercera vez en lo que llevamos de 2025, y la verdad es que no recuerdo una cosa así en los 51 años que tengo de vida. Que pasó lo que pasó por nuestra culpa en un porcentaje alto no lo podemos negar, que no podemos volvernos locos con eso tampoco, y que hay que mirar a lo que viene, lo mismo.
Si Christian Mosquera no esté en el Valencia es porque él no quiso, y quedándole un año de contrato y sin querer renovar, está bien vendido. Y quien piense lo contrario está en su derecho, por supuesto, pero al mismo tiempo está en un error. El año que viene con el alicantino va a ser duro, mucho, porque cada partido que juegue, y lo haga bien, se va a convertir en un drama, en otro más, y el desgaste para el Valencia, como siempre, será curioso.
"Es una vergüenza que Corberán haya dado día libre a la plantilla del Valencia en la semana que nos meten 6". Esto es casi literal, y no estoy hablando como un adolescente, en plan tipo bro, en muchos foros valencianistas en los últimos días. Y ya no sólo en el entorno, sino en la opinión pública también, que alimenta un debate peligroso, porque los días libres no son de fiesta, que el cuerpo no es una máquina, y que esto no va de la letra con sangre entra.
Carlos Corberán va a tener su examen más complicado como entrenador del Valencia hasta la fecha. Los desastres contra el Barcelona del año pasado en Liga y Copa pasaron de puntillas porque estábamos abocados al descenso y eso era lo prioritario.
Partido grande para Julen Agirrezabala como portero del Valencia. Se enfrenta al Athletic Club en Mestalla, y será la primera vez que juegue contra los que han sido sus compañeros hasta hace unos meses. Es obvio que el emotivo será en San Mamés, pero este es muy importante, mucho. Y lo es por diversos motivos.
El once titular de Corberán para el Valencia - Athletic Club de la quinta jornada de Liga en Primera División viene marcado por la "vuelta a la normalidad". Entendiendo como tal que se abandona la defensa de cinco, con los tres centrales, y que todos será un tanto más habitual en base a los gustos del técnico de Cheste. La destroza sufrida en Barcelona lo marca todo, y de ninguna de las maneras podemos volver a repetir algo así nunca más.
"Respeto a mi padre, es mi jefe, pero sí, he asumido el mando del Valencia". Las palabras son del presidente del club, Kiat Lim, en una entrevista concedida a The Business Times, medio de Singapur y habitual plataforma de los Lim en los últimos tiempos. "Claro que soy hincha del club, ¿cómo no serlo? Pero es importante tener una mentalidad de segregación emocional al tomar ciertas decisiones comerciales, porque sin esa disciplina, el club corre el riesgo de quebrar, que fue la razón por la que lo compramos en primer lugar", ha dicho Lim.
El Valencia afronta este fin de semana un partido que puede marcar un punto de inflexión. El Athletic llega a Mestalla con urgencias tras las derrotas ante Alavés y Arsenal pero con la confianza que le otorgan los precedentes: de las últimas cuatro visitas a Mestalla los bilbaínos ganaron en tres ocasiones (dos en liga y una en Copa del Rey).
A Carlos Corberán le toca levantar al Valencia después de ser ridiculizado por el Barcelona. Casi podríamos decir, por desgracia, porque es la tercera vez en lo que llevamos de 2025, y la verdad es que no recuerdo una cosa así en los 51 años que tengo de vida. Que pasó lo que pasó por nuestra culpa en un porcentaje alto no lo podemos negar, que no podemos volvernos locos con eso tampoco, y que hay que mirar a lo que viene, lo mismo.
Si Christian Mosquera no esté en el Valencia es porque él no quiso, y quedándole un año de contrato y sin querer renovar, está bien vendido. Y quien piense lo contrario está en su derecho, por supuesto, pero al mismo tiempo está en un error. El año que viene con el alicantino va a ser duro, mucho, porque cada partido que juegue, y lo haga bien, se va a convertir en un drama, en otro más, y el desgaste para el Valencia, como siempre, será curioso.
"Es una vergüenza que Corberán haya dado día libre a la plantilla del Valencia en la semana que nos meten 6". Esto es casi literal, y no estoy hablando como un adolescente, en plan tipo bro, en muchos foros valencianistas en los últimos días. Y ya no sólo en el entorno, sino en la opinión pública también, que alimenta un debate peligroso, porque los días libres no son de fiesta, que el cuerpo no es una máquina, y que esto no va de la letra con sangre entra.