Cuando veo ahora pedir en el Valencia la renovación de Diakhaby, no es que me entre la risa, porque tampoco tiene especialmente gracia, pero sí que echo la vista atrás y es para volverse loco. Llegó en el verano de 2018 por 15 millones de euros, como apuesta de Pablo Longoria, y siempre se miró con recelo esa cantidad.