Un buen agente de jugadores es el que consigue las mejores condiciones para el futbolista. Eso resumiendo mucho su función, que abarca muchos más aspectos, y que desde luego, es infinitamente más humana. Tendemos a mezclar las cosas, a demonizar a determinados representantes, pero por el hecho de hacer bien su trabajo, que es algo como para volverse locos.