Si Peter Lim no vende el Valencia, que no lo vende... debe tender una serie de puentes que él mismo, o al menos su empresa, Meriton, con su consentimiento, se ha dedicado a hacer volar por los aires en los últimos años. Desde que Layhoon Chan se marchó, a mediados de 2017, en el ámbito social hemos tocado como club un fondo que de ninguna manera se debería haber consentido.