Quien espere un cartel a la puerta de Mestalla con el lema “el Valencia en venta”, puede seguir esperando. Las cosas no funcionan así, salvo en Inglaterra, donde estas cosas las hacen de otro modo que, personalmente, me gusta bastante más. Allí hemos visto cómo el Chelsea anunciaba que salía al mercado, lo mismo que el Manchester United o el Liverpool, y no pasaba nada. Otra cultura, en general, para lo bueno y para lo malo.