En el Valencia no existe oposición a Peter Lim. No, no la hay, porque plataformas que hacen ruido, puntualmente mucho ruido, pero que luego se diluyen como un azucarillo, no es oposición, es otra cosa.
En el Valencia no existe oposición a Peter Lim. No, no la hay, porque plataformas que hacen ruido, puntualmente mucho ruido, pero que luego se diluyen como un azucarillo, no es oposición, es otra cosa.
¿Cuál ha sido el mayor desastre de Peter Lim en el Valencia? Es posible que muchos podamos decir que el cese, sin ninguna explicación, de Mateu Alemany. Y no iríamos desencaminados, porque si el balear fue su mayor acierto hasta la fecha, echarlo debe ser todo lo contrario. Pero Mateu vino para arreglar otro desaguisado que se había iniciado antes, justo hace ahora 7 años.
Que Peter Lim no venda “oficialmente” el Valencia es algo totalmente lógico, que responde a una estrategia mucho más que normal, y que si sorprende a alguien, sinceramente no lo entiendo. El máximo accionista del club quiere recuperar todo lo que ha puesto en la entidad, y a ser posible, algo “extra”, como haríamos todos si fuéramos él.
Peter Lim vende el Valencia, pero lo hace a un precio determinado. Es decir, que haya cola en las oficinas del club para comprar sus acciones (no llega a tanto, pero hay muchos), es una cosa. Y otra muy distinta que esas ofertas que se supone que llegan sean del agrado del máximo accionista, o como poco, estén cerca de cubrir sus expectativas para deshacerse de la entidad.
El Valencia no es Peter Lim, aunque Peter Lim sea el máximo accionista y sea el que decida lo que se hace en la mercantil, porque para eso posee en torno al 90% del capital social. Sí, ese que buena parte venidos hace unos años por cuatro perras y pagar unas vacaciones, pero casi mejor no hablar de eso, que luego encima alguna se cabrea.
Peter Lim es el problema del Valencia, y ahora “sólo” nos falta la solución. En una semana salpicada por el conocimiento de las cuentas, que sigo preguntándome cómo es posible que sorprendan a nadie, ya que en el verano de 2021 no se vendió a nadie y eso debía salir más pronto que tarde, todos los dedos señalan al máximo accionista.
En el Valencia no existe oposición a Peter Lim. No, no la hay, porque plataformas que hacen ruido, puntualmente mucho ruido, pero que luego se diluyen como un azucarillo, no es oposición, es otra cosa.
Que Peter Lim no venda “oficialmente” el Valencia es algo totalmente lógico, que responde a una estrategia mucho más que normal, y que si sorprende a alguien, sinceramente no lo entiendo. El máximo accionista del club quiere recuperar todo lo que ha puesto en la entidad, y a ser posible, algo “extra”, como haríamos todos si fuéramos él.
¿Cuál ha sido el mayor desastre de Peter Lim en el Valencia? Es posible que muchos podamos decir que el cese, sin ninguna explicación, de Mateu Alemany. Y no iríamos desencaminados, porque si el balear fue su mayor acierto hasta la fecha, echarlo debe ser todo lo contrario. Pero Mateu vino para arreglar otro desaguisado que se había iniciado antes, justo hace ahora 7 años.
Peter Lim vende el Valencia, pero lo hace a un precio determinado. Es decir, que haya cola en las oficinas del club para comprar sus acciones (no llega a tanto, pero hay muchos), es una cosa. Y otra muy distinta que esas ofertas que se supone que llegan sean del agrado del máximo accionista, o como poco, estén cerca de cubrir sus expectativas para deshacerse de la entidad.
El Valencia va a vivir momentos importantes en lo deportivo y lo institucional, después de navegar casi en la nada esta debe ser la temporada del punto de inflexión.
Nou Mestalla
El Valencia no es Peter Lim, aunque Peter Lim sea el máximo accionista y sea el que decida lo que se hace en la mercantil, porque para eso posee en torno al 90% del capital social. Sí, ese que buena parte venidos hace unos años por cuatro perras y pagar unas vacaciones, pero casi mejor no hablar de eso, que luego encima alguna se cabrea.
Peter Lim es el problema del Valencia, y ahora “sólo” nos falta la solución. En una semana salpicada por el conocimiento de las cuentas, que sigo preguntándome cómo es posible que sorprendan a nadie, ya que en el verano de 2021 no se vendió a nadie y eso debía salir más pronto que tarde, todos los dedos señalan al máximo accionista.