“Se ha comprobado que a Lim no lo tira nadie del Valencia. Y cuanto antes se asuma, menos frustración generará. Un campo acabado con menos deuda general tras vender las parcelas del viejo y solucionar la hipoteca con Caixabank puede hacer que se tenga un club más atractivo y tenga ganas de vender. Mientras, aguantar el chaparrón. Lo tirará el dinero. Nada más”.