El fútbol volverá este fin de semana con el Derby de Valencia, una vez pasada la fiebre de la copa toca encontrar alicientes para el final de temporada.
Terminar lo más arriba posible
El fútbol volverá este fin de semana con el Derby de Valencia, una vez pasada la fiebre de la copa toca encontrar alicientes para el final de temporada.
Terminar lo más arriba posible
Los grandes equipos deben ser un compendio de jugadores experimentados y otros que tengan la chispa de la juventud y voluntad de crecer. Podemos decir que el actual Valencia tiene mucho de lo segundo pero durante toda la temporada le faltó aplomo en los momentos clave, algo que choca con la filosofía y propuesta que busca Bordalás en sus equipos. No han sido pocas las veces que el técnico señaló que a sus jugadores les faltó oficio.
El entrenador del Valencia 22/23 debe ser José Bordalás, se le tiene que hacer caso en los refuerzos que pide (que lleva pidiendo desde que llegó) y se le tiene que dar al proyecto toda la confianza del mundo. El entrenador alicantino nos ha hecho competir como bestias cuando teníamos muchas limitaciones, y eso es algo que hay que poner en valor, porque es lo realmente complicado y lo que marca a los que son buenos entrenadores de los que sólo lo parecen.
El Valencia no tiene plantilla para plantarle cara a los grandes pero tampoco para estar a diez puntos de Europa a falta de cinco partidos. La Copa del Rey era la última bala y podía ocurrir lo que finalmente sucedió, se estuvo muy cerca y la lectura sería distinta con el título de copa en Mestalla, pero tras la derrota y después de lo visto en La Cartuja también es momento de reflexionar. El Valencia 2021-22 ha sido un equipo de fases y momentos, pero extremadamente irregular.
Todo será nuevo en la final de La Cartuja, nos referimos a que de nada sirve que el histórico de enfrentamientos favorezca al Valencia ni tampoco que el Betis de Pellegrini esté muy por encima en La Liga y el hecho de no haber sido derrotado por el Valencia desde que el chileno llegó a Sevilla. Obviamente el 4-1 liguero de la primera vuelta está en mente de todos, aquel día el equipo de Bordalás hizo aguas pero ambos equipos han cambiado en estos meses.
Tras el parón por selecciones todo se acabó para el Valencia en La Liga, se quemaron las opciones en cuatro partidos en los que el conjunto de Bordalás no dio la talla y pensó demasiado en la final de la Copa del Rey. Lo de ayer en Villarreal era previsible pero también sirvió para certificar otra campaña en zona de nadie en La Liga, es la tercera aunque en esta ocasión se rindió mejor que en 2020-21.
El fútbol volverá este fin de semana con el Derby de Valencia, una vez pasada la fiebre de la copa toca encontrar alicientes para el final de temporada.
Terminar lo más arriba posible
El entrenador del Valencia 22/23 debe ser José Bordalás, se le tiene que hacer caso en los refuerzos que pide (que lleva pidiendo desde que llegó) y se le tiene que dar al proyecto toda la confianza del mundo. El entrenador alicantino nos ha hecho competir como bestias cuando teníamos muchas limitaciones, y eso es algo que hay que poner en valor, porque es lo realmente complicado y lo que marca a los que son buenos entrenadores de los que sólo lo parecen.
Los grandes equipos deben ser un compendio de jugadores experimentados y otros que tengan la chispa de la juventud y voluntad de crecer. Podemos decir que el actual Valencia tiene mucho de lo segundo pero durante toda la temporada le faltó aplomo en los momentos clave, algo que choca con la filosofía y propuesta que busca Bordalás en sus equipos. No han sido pocas las veces que el técnico señaló que a sus jugadores les faltó oficio.
El Valencia no tiene plantilla para plantarle cara a los grandes pero tampoco para estar a diez puntos de Europa a falta de cinco partidos. La Copa del Rey era la última bala y podía ocurrir lo que finalmente sucedió, se estuvo muy cerca y la lectura sería distinta con el título de copa en Mestalla, pero tras la derrota y después de lo visto en La Cartuja también es momento de reflexionar. El Valencia 2021-22 ha sido un equipo de fases y momentos, pero extremadamente irregular.
José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa tras la dolorosa derrota en la final de la Copa del Rey ante el Real Betis. El técnico afirma que hay que levantarse y dio las gracias a la afición.
El once titular de José Bordalás para el Betis - Valencia, para la final de la Copa del Rey 2022. Normalmente empezamos este tipo de artículos aludiendo a las bajas, las alternativas, las opciones y hasta los problemas que hemos tenido durante todo el curso.
Todo será nuevo en la final de La Cartuja, nos referimos a que de nada sirve que el histórico de enfrentamientos favorezca al Valencia ni tampoco que el Betis de Pellegrini esté muy por encima en La Liga y el hecho de no haber sido derrotado por el Valencia desde que el chileno llegó a Sevilla. Obviamente el 4-1 liguero de la primera vuelta está en mente de todos, aquel día el equipo de Bordalás hizo aguas pero ambos equipos han cambiado en estos meses.
Tras el parón por selecciones todo se acabó para el Valencia en La Liga, se quemaron las opciones en cuatro partidos en los que el conjunto de Bordalás no dio la talla y pensó demasiado en la final de la Copa del Rey. Lo de ayer en Villarreal era previsible pero también sirvió para certificar otra campaña en zona de nadie en La Liga, es la tercera aunque en esta ocasión se rindió mejor que en 2020-21.