Meter presión a José Bordalás a cuenta de los fichajes que no ha hecho el Valencia pero que debe cerrar en este mercado, puede ser algo tentador en muchos aspectos, pero ya adelantamos que sin ninguna utilidad real.
Meter presión a José Bordalás a cuenta de los fichajes que no ha hecho el Valencia pero que debe cerrar en este mercado, puede ser algo tentador en muchos aspectos, pero ya adelantamos que sin ninguna utilidad real.
José Bordalás quiere conseguir el “fichaje” de Maxi Gómez para su Valencia. Sí, es lo mismo que dijimos hace unos días de Jasper Cillessen, pero es que ambos están en una tesitura similar, aunque no exactamente igual. Cillessen era una salida por su coste, los famosos 14 millones de euros anuales entre salario y amortización de fichaje. El tema de Maxi es distinto, aunque como decimos, tiene sus semejanzas.
En Valencia, "todo el mundo" ya sabe lo que piensa José Bordalás. Y es curioso, porque hablar con él han hablado pocos, y por lo que me cuenta quien mejor lo conoce a nivel fútbol, no es un tipo demasiado dado a las conversaciones off the record. Pero como pasa tantas veces, se empiezan a poner pensamientos y razonamientos en su cabeza como si fueran dogmas, y eso, normalmente, suele responder a una serie de intereses que se mueven en estas épocas del año.
Son días en los que hay que tener mucha calma y la atención se desvía hacia otros frentes, sin embargo en el Valencia se sigue trabajando de cara a una temporada cuyo objetivo es recobrar el lugar del equipo. Esa es la mentalidad con la que llega Bordalás, y en pocas semanas el alicantino se pondrá manos a la obra para construir un gran Valencia.
El objetivo del Valencia de José Bordalás. Es un argumento recurrente, y que lo será más todavía conforme pasen las semanas, pero que no podrá tener una respuesta real hasta que la plantilla no esté armada en un primer estado, y empiece a competir en un segundo. Al entrenador alicantino ya le cayeron palos en su presentación porque no habló de Europa. Personalmente yo se los hubiera dado si lo hubiera hecho, porque no habría sido realista sino absolutamente populista. Y eso no es lo que hace falta ahora.
José Bordalás quiere el "fichaje" de Jasper Cillessen para su Valencia. Y es que el técnico alicantino ha pedido al club que haga el esfuerzo de retener al meta holandés, al que considera, en su mejor versión, como una de las piezas más importantes del equipo. El problema de Cillessen, lesiones al margen, nunca ha sido deportivo, aunque no haya dado su mejor versión aquí con la regularidad deseada.
Desde hace varios años el aficionado valencianista está acostumbrado a ver a su equipo con el clásico 4-4-2. Este sistema dio muy buenos frutos en las dos temporadas de Marcelino, salvo contadísimas ocasiones el asturiano no cambió y cuando lo hizo el Valencia no funcionó en citas importantes. No obstante la adaptación y fijar mecanismos no fue nada fácil, en la primera campaña de Marcelino el Valencia destacó más por su eficacia que por la solidez defensiva, se encajaron demasiados goles aunque todo cambio en el siguiente curso.
El Valencia quiere cerrar el fichaje de Kenedy Nunes, extremo brasileño de 25 años, propiedad del Chelsea, y que este año ha estado cedido en el Granada. Es una petición expresa de José Bordalás, ya que el técnico alicantino quiere darle mucha más profundidad y mordiente a las alas del equipo, uno de los déficits de la pasada campaña. La información es de nuestros compañeros de Superdeporte, y estamos hablando de una operación "posible", aunque no sencilla.
Meter presión a José Bordalás a cuenta de los fichajes que no ha hecho el Valencia pero que debe cerrar en este mercado, puede ser algo tentador en muchos aspectos, pero ya adelantamos que sin ninguna utilidad real.
Son días en los que hay que tener mucha calma y la atención se desvía hacia otros frentes, sin embargo en el Valencia se sigue trabajando de cara a una temporada cuyo objetivo es recobrar el lugar del equipo. Esa es la mentalidad con la que llega Bordalás, y en pocas semanas el alicantino se pondrá manos a la obra para construir un gran Valencia.
José Bordalás quiere conseguir el “fichaje” de Maxi Gómez para su Valencia. Sí, es lo mismo que dijimos hace unos días de Jasper Cillessen, pero es que ambos están en una tesitura similar, aunque no exactamente igual. Cillessen era una salida por su coste, los famosos 14 millones de euros anuales entre salario y amortización de fichaje. El tema de Maxi es distinto, aunque como decimos, tiene sus semejanzas.
El objetivo del Valencia de José Bordalás. Es un argumento recurrente, y que lo será más todavía conforme pasen las semanas, pero que no podrá tener una respuesta real hasta que la plantilla no esté armada en un primer estado, y empiece a competir en un segundo. Al entrenador alicantino ya le cayeron palos en su presentación porque no habló de Europa. Personalmente yo se los hubiera dado si lo hubiera hecho, porque no habría sido realista sino absolutamente populista. Y eso no es lo que hace falta ahora.
En Valencia, "todo el mundo" ya sabe lo que piensa José Bordalás. Y es curioso, porque hablar con él han hablado pocos, y por lo que me cuenta quien mejor lo conoce a nivel fútbol, no es un tipo demasiado dado a las conversaciones off the record. Pero como pasa tantas veces, se empiezan a poner pensamientos y razonamientos en su cabeza como si fueran dogmas, y eso, normalmente, suele responder a una serie de intereses que se mueven en estas épocas del año.
José Bordalás quiere el "fichaje" de Jasper Cillessen para su Valencia. Y es que el técnico alicantino ha pedido al club que haga el esfuerzo de retener al meta holandés, al que considera, en su mejor versión, como una de las piezas más importantes del equipo. El problema de Cillessen, lesiones al margen, nunca ha sido deportivo, aunque no haya dado su mejor versión aquí con la regularidad deseada.
Desde hace varios años el aficionado valencianista está acostumbrado a ver a su equipo con el clásico 4-4-2. Este sistema dio muy buenos frutos en las dos temporadas de Marcelino, salvo contadísimas ocasiones el asturiano no cambió y cuando lo hizo el Valencia no funcionó en citas importantes. No obstante la adaptación y fijar mecanismos no fue nada fácil, en la primera campaña de Marcelino el Valencia destacó más por su eficacia que por la solidez defensiva, se encajaron demasiados goles aunque todo cambio en el siguiente curso.
El Valencia quiere cerrar el fichaje de Kenedy Nunes, extremo brasileño de 25 años, propiedad del Chelsea, y que este año ha estado cedido en el Granada. Es una petición expresa de José Bordalás, ya que el técnico alicantino quiere darle mucha más profundidad y mordiente a las alas del equipo, uno de los déficits de la pasada campaña. La información es de nuestros compañeros de Superdeporte, y estamos hablando de una operación "posible", aunque no sencilla.