Los fichajes que vaya a cerrar el Valencia de José Bordalás no nos van a gustar, al menos a priori, y a no ser que haya alguna sorpresa que sea mucho más que mayúscula. Están sonando una serie de nombres de eso que se llama perfil bajo, de lo que gusta muy poco aquí (pero que tradicionalmente siempre han tenido muy buen rendimiento), y ya se ha podido hasta leer alguna comparativa con los refuerzos de enero del curso pasado. ¿Exceisvo o precipitado?