Desde hace varios años el aficionado valencianista está acostumbrado a ver a su equipo con el clásico 4-4-2. Este sistema dio muy buenos frutos en las dos temporadas de Marcelino, salvo contadísimas ocasiones el asturiano no cambió y cuando lo hizo el Valencia no funcionó en citas importantes. No obstante la adaptación y fijar mecanismos no fue nada fácil, en la primera campaña de Marcelino el Valencia destacó más por su eficacia que por la solidez defensiva, se encajaron demasiados goles aunque todo cambio en el siguiente curso.