Lo que el fútbol europeo le ha hecho a Osasuna es la mayor barbaridad que he visto. Y he visto muchas. Y lo peor es que eso puede ser superado por la inacción del resto de clubes de este país, que espero que no dejen tirados a los navarros, porque eso sería incluso más grave que el hecho de haber cometido una cacicada propia de otra época con un club pequeño, o al menos grande, con mucho menos foco que otros que tengamos en la cabeza.