El Mundial iba a ser clave para el Valencia y el Nuevo Mestalla, pero nadie contaba con que lo fuera ya. Porque ni el tipo con más fantasía del mundo podía pensar que la FIFA iba a anunciar de forma repentina que las sedes de 2030, con 3 continentes y 6 países, y que España estaba dentro después de todo lo que había pasado con Luis Rubiales y la RFEF. El fútbol moderno no lo entiende nadie, y es por ello que, simplemente, hay que tomar las cosas como vienen.