El Valencia CF ha conseguido una importante victoria en la jornada de hoy, en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Europa League que ha enfrentado a los de Mestalla con el Rapid de Viena, equipo que a priori es inferior.
El Valencia CF ha conseguido una importante victoria en la jornada de hoy, en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Europa League que ha enfrentado a los de Mestalla con el Rapid de Viena, equipo que a priori es inferior.
Después de la importante victoria del pasado sábado frente al Espanyol, el Valencia CF tiene ahora otro partido importante para el futuro del club aunque esta vez es en competición europea ya que se enfrenta el jueves al Rapid de Viena a las 21h05 en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Europa League, competición que pasó a disputar tras ser eliminado de la Champions League.
La sede de la Final de Copa del Rey siempre es un absurdo y estúpido lío, que se usa con fines políticos y partidistas, y todo ello porque la RFEF no designa un estadio antes de empezar, sea el que sea, sean quienes seas los finalistas, y si resulta que el titular del campo juega la final, pues oye, es lo que hay, pero es preferible eso a montar este espectáculo bochornoso cada año, que encima los clubes usan para hacer un poco de circo, aunque lo del Madrid de Florentino los últimos años
El Valencia debuta en la UEFA Europa League, antes Copa de Ferias, que el club ganó 2 veces (aunque el máximo órgano del fútbol europeo no las reconoce como oficiales), después Copa de la UEFA, y ahora como ese nombre pomposo, aunque el trofeo sigue teniendo la misma forma desde 1971.
El Valencia anunció, en medio de la vorágine que se montó con las entradas y los abonados en los cuartos de final de Copa del Rey contra la UD Las Palmas, que en el encuentro de ida de 1/16 de final de la UEFA Europa League, o sea, el jueves, la entradas para todos aquellos que pagaron el carnet en verano sería gratuita, y después de ver el espectáculo de Mestalla el día del Espanyol, uno que es de sueño fácil piensa que se está a 8 partidos de jugar una final europea, algo que no sucede desde hace 12 años.
Mestalla, minuto 70 del Valencia – Espanyol, jornada 24 de Liga, 12 partidos sin ganar en los de Gary Neville, 9 con el técnico inglés, y el marcador es 0-1, los pericos llegando con peligro de gol cada vez que se aproximan a Diego Alves, y el estadio tiembla, pero sin perder la fe porque el equipo, al menos esta vez, no se está descomponiendo. En la grada se ven caras de angustia, hay valencianistas calientes con el resultado y la agonía que viven.
Dicen que lo bueno se hace esperar y parece que, por fin, después de tantos partidos sin ganar el Valencia CF ha logrado tres puntos que son vitales en la lucha por alejarse de los puestos peligrosos de la clasificación y lo ha hecho frente a un rival directo porque el Espanyol era el equipo que marcaba el límite con los puestos de descenso y estaba a tres puntos del Valencia.
Tengo casi 42 años y llevo acudiendo a Mestalla desde que nací, y he podido ver a Mario Kempes y a David Villa, y también a Antonio Montes, que imagino que al toque pocos sabrán quién es, pero jugó en el Valencia, en un época muy dura, difícil, pero tiene en común con esos otros campeones del mundo que, cuando jugaba en ese campo, se llenaba, las gradas animaban cuando peor estaban las cosas, y había un sentimiento heredado de padres a hijos.
El Valencia CF ha conseguido una importante victoria en la jornada de hoy, en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Europa League que ha enfrentado a los de Mestalla con el Rapid de Viena, equipo que a priori es inferior.
El Valencia debuta en la UEFA Europa League, antes Copa de Ferias, que el club ganó 2 veces (aunque el máximo órgano del fútbol europeo no las reconoce como oficiales), después Copa de la UEFA, y ahora como ese nombre pomposo, aunque el trofeo sigue teniendo la misma forma desde 1971.
Después de la importante victoria del pasado sábado frente al Espanyol, el Valencia CF tiene ahora otro partido importante para el futuro del club aunque esta vez es en competición europea ya que se enfrenta el jueves al Rapid de Viena a las 21h05 en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Europa League, competición que pasó a disputar tras ser eliminado de la Champions League.
El Valencia anunció, en medio de la vorágine que se montó con las entradas y los abonados en los cuartos de final de Copa del Rey contra la UD Las Palmas, que en el encuentro de ida de 1/16 de final de la UEFA Europa League, o sea, el jueves, la entradas para todos aquellos que pagaron el carnet en verano sería gratuita, y después de ver el espectáculo de Mestalla el día del Espanyol, uno que es de sueño fácil piensa que se está a 8 partidos de jugar una final europea, algo que no sucede desde hace 12 años.
La sede de la Final de Copa del Rey siempre es un absurdo y estúpido lío, que se usa con fines políticos y partidistas, y todo ello porque la RFEF no designa un estadio antes de empezar, sea el que sea, sean quienes seas los finalistas, y si resulta que el titular del campo juega la final, pues oye, es lo que hay, pero es preferible eso a montar este espectáculo bochornoso cada año, que encima los clubes usan para hacer un poco de circo, aunque lo del Madrid de Florentino los últimos años
Mestalla, minuto 70 del Valencia – Espanyol, jornada 24 de Liga, 12 partidos sin ganar en los de Gary Neville, 9 con el técnico inglés, y el marcador es 0-1, los pericos llegando con peligro de gol cada vez que se aproximan a Diego Alves, y el estadio tiembla, pero sin perder la fe porque el equipo, al menos esta vez, no se está descomponiendo. En la grada se ven caras de angustia, hay valencianistas calientes con el resultado y la agonía que viven.
Dicen que lo bueno se hace esperar y parece que, por fin, después de tantos partidos sin ganar el Valencia CF ha logrado tres puntos que son vitales en la lucha por alejarse de los puestos peligrosos de la clasificación y lo ha hecho frente a un rival directo porque el Espanyol era el equipo que marcaba el límite con los puestos de descenso y estaba a tres puntos del Valencia.
Tengo casi 42 años y llevo acudiendo a Mestalla desde que nací, y he podido ver a Mario Kempes y a David Villa, y también a Antonio Montes, que imagino que al toque pocos sabrán quién es, pero jugó en el Valencia, en un época muy dura, difícil, pero tiene en común con esos otros campeones del mundo que, cuando jugaba en ese campo, se llenaba, las gradas animaban cuando peor estaban las cosas, y había un sentimiento heredado de padres a hijos.