El día que nos vayamos de Mestalla será uno de los peores de mi vida. Estoy totalmente seguro de ello, no tengo ninguna duda. No sé los años que tendré, pero seguramente haya superado los 50 o los acabe de estrenar. Demasiado mayor para olvidar algunas cosas, y sobre todo, para tener recuerdos por primera vez.