El Levante UD llegaba al estadio Benito Villamarín para intentar reengancharse al tren de la salvación. Finalmente el Real Betis Balompié consiguió aprovechar su única oportunidad clara del encuentro y Rubén Castro no falló delante de Diego Mariño. El equipo valenciano se complica la permanencia y el equipo sevillano certifica virtualmente su salvación, por lo que continuará por segundo año consecutivo en la máxima categoría del fútbol español.