Más allá del debate sobre la aportación e importancia de Carlos Soler en el juego del Valencia, lo que es indiscutible es que el centrocampista fue un valor seguro en los lanzamientos desde el punto de penalti y un efectivo muy valioso en el balón parado. Su buen pie y visión de juego permitieron al equipo rescatar muchos puntos en este tipo de acciones, con su salida al PSG el vacío es importante y ahora el Valencia tiene que encontrar futbolistas que puedan ejercer este rol.