Cuando hay que inventar mentiras para intentar calentar al entorno del Valencia, no somos realmente conscientes del daño que le hacemos al club por un lado, y el favor a Peter Lim por el otro.
Cuando hay que inventar mentiras para intentar calentar al entorno del Valencia, no somos realmente conscientes del daño que le hacemos al club por un lado, y el favor a Peter Lim por el otro.
Criticar al Valencia de Meriton utilizando argumentos que son idioteces no ayuda a nada ni a nadie, más bien todo lo contrario. Y eso es algo que se sigue practicando, al menos por parte de algunos, como si fuera algo positivo, habitual o hasta recomendable.
“He hablado con un director deportivo, arquitecto de proyectos de varios equipos de Europa en los últimos años, que ha hablado con el West Brom varias veces, y me dice que no sabe quién es Ron Gourlay. Esto es ciencia ficción”.
El Valencia tiene el entorno más tóxico de su historia. Y a estas alturas de mi vida, lo que me digan 4 que no saben no quién soy, me da mucho más que lo mismo. Cuando uno tiene dudas a la hora de expresar su opinión sobre el club de su vida, el que ama y el que quiere, porque sabe que se le pueden echar encima 4 indocumentados, o con documentos, que son más peligrosos, es cuando te das cuenta que así es imposible.
Ningún aficionado de verdad del Valencia quiere que bajemos, pero hay algunos que están locos porque las cosas vayan mal. Y de ese carro no me baja nadie, básicamente porque lo veo cada año, especialmente cada verano, y da igual cómo de mal lo pasemos, porque volvemos a andar cada paso de la misma forma.
El Valencia tiene que cerrar seis fichajes en 15 días y no hace falta bajarnos a Segunda por decirlo cada día. El entorno de este club, parte de él, es lo más tóxico que he visto en mi vida, y llevo ya 51 años con esto. Lo que estamos viendo es preocupante, pues claro que sí, pero lo de insultar a los jugadores y llamar cobarde al entrenador es algo lamentable, pero mucho, y que se repite de forma recurrente desde hace ya demasiado tiempo. Sólo cambian los nombres.
Con lo que hacemos no vamos a arreglar el Valencia, no va a cambiar nada y no se va a avanzar hacia ninguna parte. Le he pegado tantas vueltas a este asunto (tengo muchos testigos de ellos en mi histórico de whatsapp) que he llegado a pensar que parte de lo que podemos llamar oposición eran personas de Lim. Sí, sí, pagadas por Peter Lim. Porque los sainetes que se llevan montando, y los que quedan, sólo me entra en la cabeza que tengan sentido si es para cualquier cosa que no sea el fin que dice el protagonista que tienen.
El Valencia le debe una explicación a sus aficionados. Bueno, el club le debe muchas cosas a su gente, pero muchas, y aunque no tengo ninguna certeza que por parte de Meriton haya intención de pagar, deberían. Con más de 40.000 abonados de nuevo, campo lleno cada partido, récords de ventas de todo tipo de productos, apoyo incondicional a la entidad, paciencia infinita viendo a un gran de España y de Europa como candidato a no bajar…
En el Valencia te insultan por la forma de pensar si no es la que algunos quieren. Estamos en ese nivel de bajeza humana, y además sin ningún tipo de complejo ni disimulo. Aquí se ha implantado una ley marcial, y el que se sale de ella recibe una lluvia de palos de todos los colores como si lo que dicen unos valencianistas fuera más importante que lo dicen otros. Es una asquerosa guerra civil promovida por cuatro indigentes mentales que sólo viven del enfrentamiento.
Cuando hay que inventar mentiras para intentar calentar al entorno del Valencia, no somos realmente conscientes del daño que le hacemos al club por un lado, y el favor a Peter Lim por el otro.
Ningún aficionado de verdad del Valencia quiere que bajemos, pero hay algunos que están locos porque las cosas vayan mal. Y de ese carro no me baja nadie, básicamente porque lo veo cada año, especialmente cada verano, y da igual cómo de mal lo pasemos, porque volvemos a andar cada paso de la misma forma.
Criticar al Valencia de Meriton utilizando argumentos que son idioteces no ayuda a nada ni a nadie, más bien todo lo contrario. Y eso es algo que se sigue practicando, al menos por parte de algunos, como si fuera algo positivo, habitual o hasta recomendable.
“He hablado con un director deportivo, arquitecto de proyectos de varios equipos de Europa en los últimos años, que ha hablado con el West Brom varias veces, y me dice que no sabe quién es Ron Gourlay. Esto es ciencia ficción”.
El Valencia tiene que cerrar seis fichajes en 15 días y no hace falta bajarnos a Segunda por decirlo cada día. El entorno de este club, parte de él, es lo más tóxico que he visto en mi vida, y llevo ya 51 años con esto. Lo que estamos viendo es preocupante, pues claro que sí, pero lo de insultar a los jugadores y llamar cobarde al entrenador es algo lamentable, pero mucho, y que se repite de forma recurrente desde hace ya demasiado tiempo. Sólo cambian los nombres.
El Valencia tiene el entorno más tóxico de su historia. Y a estas alturas de mi vida, lo que me digan 4 que no saben no quién soy, me da mucho más que lo mismo. Cuando uno tiene dudas a la hora de expresar su opinión sobre el club de su vida, el que ama y el que quiere, porque sabe que se le pueden echar encima 4 indocumentados, o con documentos, que son más peligrosos, es cuando te das cuenta que así es imposible.
Con lo que hacemos no vamos a arreglar el Valencia, no va a cambiar nada y no se va a avanzar hacia ninguna parte. Le he pegado tantas vueltas a este asunto (tengo muchos testigos de ellos en mi histórico de whatsapp) que he llegado a pensar que parte de lo que podemos llamar oposición eran personas de Lim. Sí, sí, pagadas por Peter Lim. Porque los sainetes que se llevan montando, y los que quedan, sólo me entra en la cabeza que tengan sentido si es para cualquier cosa que no sea el fin que dice el protagonista que tienen.
El Valencia le debe una explicación a sus aficionados. Bueno, el club le debe muchas cosas a su gente, pero muchas, y aunque no tengo ninguna certeza que por parte de Meriton haya intención de pagar, deberían. Con más de 40.000 abonados de nuevo, campo lleno cada partido, récords de ventas de todo tipo de productos, apoyo incondicional a la entidad, paciencia infinita viendo a un gran de España y de Europa como candidato a no bajar…
En el Valencia te insultan por la forma de pensar si no es la que algunos quieren. Estamos en ese nivel de bajeza humana, y además sin ningún tipo de complejo ni disimulo. Aquí se ha implantado una ley marcial, y el que se sale de ella recibe una lluvia de palos de todos los colores como si lo que dicen unos valencianistas fuera más importante que lo dicen otros. Es una asquerosa guerra civil promovida por cuatro indigentes mentales que sólo viven del enfrentamiento.