Un Valencia fuerte frente a cualquier futbolista caprichoso y egoísta que se pueda cruzar en el camino. Esto viene a cuenta de todo lo que ha pasado con Geoffrey Kondogbia, pero no tiene que ver estrictamente con él. Y es que una institución debe ser fuerte para poder soportar este tipo de envistes. Fuerte a todos los niveles, y dentro y fuera del propio club.