Con la clasificación para la fase de grupos de la Euroliga en el bolsillo y la alegría adicional de los 1,3 millones que va a ingresar, el Levante ha cambiado el chip y no quiere pagar la resaca del éxito en Escocia. Gracias a las gestiones de Quico Catalán con el aeródromo de Valladolid, el equipo viajará en el día este lunes a Zorrilla para disputar un partido en el que preocupa mucho el cansancio físico y mental, motivo por el que hacer el desplazamiento en avión sin pernoctar fuera de Valencia era muy importante para Juan Ignacio.