El Levante encaja una nueva derrota a domicilio tras perder contra Osasuna (4-0) en el Reyno de Navarra en partido correspondiente a la Jornada 6 de la Liga BBVA. Los granotas plantaron cara en el primer tiempo, pero se hundieron tras el descanso y acabaron siendo goleados por un conjunto rojillo que todavía no había conseguido celebrar ninguna victoria en lo que se había disputado de temporada hasta el momento.
Es una bomba a punto de estallar. La temporada está recién empezada, pero la situación de Óscar Serrano se ha vuelto insostenible. Es ya un secreto a voces que será el primero en salir en el mercado invernal. Sin embargo, quedan tres meses que pueden hacerse largos. El catalán no entra en los planes de Juan Ignacio, algo que era un secreto a voces, y su presencia en la grada es de lo más incómoda. No hay prácticamente relación entre el entrenador y él, pese a que el primero negaba esta misma mañana que se trate de un problema personal.
Después de un 4-0 era lo suyo. Esta mañana ha habido bronca y terapia colectiva en Buñol. No tanto por el mal partido como por los infames 10 últimos minutos. El Levante se descompuso en la recta final y eso es algo que Juan Ignacio Martínez no puede ni debe tolerar. El técnico reconoció en El Sadar que debió "mandar mal el mensaje en el descanso" a sus jugadores, pero hoy les ha dado un toque por dejarse llevar de una manera tan intolerable. "Nos faltó agresividad en unos momentos, pausa en otros", explicaba JIM.
El Levante aún tiene fresca en la memoria la última visita a Pamplona. Ante los rojillos se dejó la primera derrota de la temporada pasada y el liderato tras un arranque triunfal. La situación este domingo, sin embargo, será distinta. Los granotas todavía no se han estrenado a domicilio, aunque el Osasuna vive con peligro en el fondo de la tabla.
Su entrenador en el filial del Inter, Corrado Verdelli, asegura que se quedó “impresionado por su velocidad y potencia”. Más de una década después, es lo mismo que le ha ocurrido al Levante. Y es que tras cautivar en sus primeros 45 minutos, Martins ha dejado a los granotas boquiabiertos con los resultados de las pruebas de esfuerzo a las que se sometió el pasado martes.
Aunque su mercado haya terminado más tarde de lo normal, no hay pausa en el Levante. Pendiente de cogerse unos días de vacaciones, Manolo Salvador ya tiene abiertos dos frentes para la próxima temporada: el blindaje de Iborra y la renovación de Barkero. Tras la toma de contacto con los agentes del primero, Salvador ha repetido ya la maniobra con el del segundo.
Voltereta y caída perfecta. Martins, que empezó a entrenarse el miércoles, debutó tras el descanso y marcó tres goles en 45 minutos. Los dos primeros no valieron por fuera de juego pero sí el tercero, con el que se culminó la remontada. “Espero ser mejor que Koné”, decía el nigeriano, que le dedicó el tanto a la familia, al entrenador y a sus nuevos compañeros: “Uno de ellos me ha dicho: ‘bravo negro’.
Después de un 4-0 era lo suyo. Esta mañana ha habido bronca y terapia colectiva en Buñol. No tanto por el mal partido como por los infames 10 últimos minutos. El Levante se descompuso en la recta final y eso es algo que Juan Ignacio Martínez no puede ni debe tolerar. El técnico reconoció en El Sadar que debió "mandar mal el mensaje en el descanso" a sus jugadores, pero hoy les ha dado un toque por dejarse llevar de una manera tan intolerable. "Nos faltó agresividad en unos momentos, pausa en otros", explicaba JIM.
El Levante encaja una nueva derrota a domicilio tras perder contra Osasuna (4-0) en el Reyno de Navarra en partido correspondiente a la Jornada 6 de la Liga BBVA. Los granotas plantaron cara en el primer tiempo, pero se hundieron tras el descanso y acabaron siendo goleados por un conjunto rojillo que todavía no había conseguido celebrar ninguna victoria en lo que se había disputado de temporada hasta el momento.
El Levante aún tiene fresca en la memoria la última visita a Pamplona. Ante los rojillos se dejó la primera derrota de la temporada pasada y el liderato tras un arranque triunfal. La situación este domingo, sin embargo, será distinta. Los granotas todavía no se han estrenado a domicilio, aunque el Osasuna vive con peligro en el fondo de la tabla.
Es una bomba a punto de estallar. La temporada está recién empezada, pero la situación de Óscar Serrano se ha vuelto insostenible. Es ya un secreto a voces que será el primero en salir en el mercado invernal. Sin embargo, quedan tres meses que pueden hacerse largos. El catalán no entra en los planes de Juan Ignacio, algo que era un secreto a voces, y su presencia en la grada es de lo más incómoda. No hay prácticamente relación entre el entrenador y él, pese a que el primero negaba esta misma mañana que se trate de un problema personal.
Su entrenador en el filial del Inter, Corrado Verdelli, asegura que se quedó “impresionado por su velocidad y potencia”. Más de una década después, es lo mismo que le ha ocurrido al Levante. Y es que tras cautivar en sus primeros 45 minutos, Martins ha dejado a los granotas boquiabiertos con los resultados de las pruebas de esfuerzo a las que se sometió el pasado martes.
Aunque su mercado haya terminado más tarde de lo normal, no hay pausa en el Levante. Pendiente de cogerse unos días de vacaciones, Manolo Salvador ya tiene abiertos dos frentes para la próxima temporada: el blindaje de Iborra y la renovación de Barkero. Tras la toma de contacto con los agentes del primero, Salvador ha repetido ya la maniobra con el del segundo.
Voltereta y caída perfecta. Martins, que empezó a entrenarse el miércoles, debutó tras el descanso y marcó tres goles en 45 minutos. Los dos primeros no valieron por fuera de juego pero sí el tercero, con el que se culminó la remontada. “Espero ser mejor que Koné”, decía el nigeriano, que le dedicó el tanto a la familia, al entrenador y a sus nuevos compañeros: “Uno de ellos me ha dicho: ‘bravo negro’.