Levante UD

De la expulsión a 15.000 euros

Quico Catalán, que inmediatamente habló con el Arsenal sobre lo ocurrido, se cabreó tanto que quería rescindirlo y algunos consejeros ayer defendieron la misma teoría. Sin embargo, finalmente la multa a Botelho por su indisciplina se ha quedado en 15.000 euros. Menos del máximo de 60.000 que recogía el código de régimen interno, pero casi la mitad del sueldo que percibe en Orriols, ya que el resto se lo paga su club de origen. Con la ley en la mano, el jugador no es reincidente en el Levante y la sanción es acorde a su nómina.

Quico saca el látigo

La visita ayer de Quico Catalán al vestuario fue la demostración de que hay cosas en el Levante que están enturbiándose peligrosamente y que han exigido del presidente no mirar para otro lado sino coger el toro por los cuernos. Preocupado por los resultados, Quico habló cara a cara con los futbolistas para decirles que cuentan con todo su apoyo y confianza, pero también para estirarles de las orejas y darles un contundente toque de atención por los acontecimientos extradeportivos que han trascendido.

Portazo de Rafa Jordà

El Consejo de administración dio luz verde ayer a la rescisión de Rafa Jordà, que abandona el Levante pese a que tenía hasta junio de contrato. Esta mañana se ha firmado el acuerdo. La directiva ha tenido en cuenta el informe de Manolo Salvador para tomar esta decisión. Y es que el director deportivo sabe que Jordà no iba a entrar en los planes de Juan Ignacio y que antes que él probablemente volvería a jugar Roger.

"Mi decepción con Botelho es total"

Juan Ignacio Martínez se siente decepcionado por el acto de indisciplina protagonizado por el brasileño Pedro Botelho, al que consideraba como su "hijo". "Hablé con él y el nivel de decepción es total, no hay otra respuesta. Es un jugador que traigo yo como si fuera mi hijo. A partir de ahí, su margen de confusión es cero. Es evidente que él no actuó bien", dijo en rueda de prensa.

Botelho no estaba solo

El Consejo de administración del Levante se reúne mañana para decidir qué castigo económico le impone a Pedro Botelho por abandonar la concentración del equipo en Madrid. El martes de la semana pasada, Quico Catalán y Manolo Salvador se reunieron con el jugador y su representante para pedirle explicaciones y abrirle un expediente disciplinario. En la cita estuvo también Jorge Lucas, secretario del Consejo, que está ejerciendo como instructor del caso y que será quien mañana le pase a los directivos la propuesta de sanción.

"No vamos a bajar"

La resaca de los cinco goles del Rayo ha sido dura de digerir. Ayer fue un día complicado en Orriols, con reuniones, llamadas y mucho análisis. El ruido de la derrota ha llegado a todos los rincones, pero en el vestuario, pese a que la preocupación es un hecho, están convencidos de que van a sacar esto adelante y de que el equipo no va a descender pese al canguelo que le ha entrado a una buena parte del levantinismo, especialmente crítico con su equipo.

Quico Catalán quería rescindir a Botelho

La reacción de Quico Catalán cuando se enteró de la fuga de Botelho del hotel de Madrid, lo que le ha valido la apertura de un expediente disciplinario, fue tremebunda: "No vestirá más nuestra camiseta". En caliente, el presidente pensó en rescindir el contrato de cesión con el Arsenal. De hecho, en última instancia ha sido el vestuario quien ha salvado al brasileño de acabar con sus huesos fuera de Orriols.

De la expulsión a 15.000 euros

Quico Catalán, que inmediatamente habló con el Arsenal sobre lo ocurrido, se cabreó tanto que quería rescindirlo y algunos consejeros ayer defendieron la misma teoría. Sin embargo, finalmente la multa a Botelho por su indisciplina se ha quedado en 15.000 euros. Menos del máximo de 60.000 que recogía el código de régimen interno, pero casi la mitad del sueldo que percibe en Orriols, ya que el resto se lo paga su club de origen. Con la ley en la mano, el jugador no es reincidente en el Levante y la sanción es acorde a su nómina.

Portazo de Rafa Jordà

El Consejo de administración dio luz verde ayer a la rescisión de Rafa Jordà, que abandona el Levante pese a que tenía hasta junio de contrato. Esta mañana se ha firmado el acuerdo. La directiva ha tenido en cuenta el informe de Manolo Salvador para tomar esta decisión. Y es que el director deportivo sabe que Jordà no iba a entrar en los planes de Juan Ignacio y que antes que él probablemente volvería a jugar Roger.

Quico saca el látigo

La visita ayer de Quico Catalán al vestuario fue la demostración de que hay cosas en el Levante que están enturbiándose peligrosamente y que han exigido del presidente no mirar para otro lado sino coger el toro por los cuernos. Preocupado por los resultados, Quico habló cara a cara con los futbolistas para decirles que cuentan con todo su apoyo y confianza, pero también para estirarles de las orejas y darles un contundente toque de atención por los acontecimientos extradeportivos que han trascendido.

"Mi decepción con Botelho es total"

Juan Ignacio Martínez se siente decepcionado por el acto de indisciplina protagonizado por el brasileño Pedro Botelho, al que consideraba como su "hijo". "Hablé con él y el nivel de decepción es total, no hay otra respuesta. Es un jugador que traigo yo como si fuera mi hijo. A partir de ahí, su margen de confusión es cero. Es evidente que él no actuó bien", dijo en rueda de prensa.

Botelho no estaba solo

El Consejo de administración del Levante se reúne mañana para decidir qué castigo económico le impone a Pedro Botelho por abandonar la concentración del equipo en Madrid. El martes de la semana pasada, Quico Catalán y Manolo Salvador se reunieron con el jugador y su representante para pedirle explicaciones y abrirle un expediente disciplinario. En la cita estuvo también Jorge Lucas, secretario del Consejo, que está ejerciendo como instructor del caso y que será quien mañana le pase a los directivos la propuesta de sanción.

"No vamos a bajar"

La resaca de los cinco goles del Rayo ha sido dura de digerir. Ayer fue un día complicado en Orriols, con reuniones, llamadas y mucho análisis. El ruido de la derrota ha llegado a todos los rincones, pero en el vestuario, pese a que la preocupación es un hecho, están convencidos de que van a sacar esto adelante y de que el equipo no va a descender pese al canguelo que le ha entrado a una buena parte del levantinismo, especialmente crítico con su equipo.

Quico Catalán quería rescindir a Botelho

La reacción de Quico Catalán cuando se enteró de la fuga de Botelho del hotel de Madrid, lo que le ha valido la apertura de un expediente disciplinario, fue tremebunda: "No vestirá más nuestra camiseta". En caliente, el presidente pensó en rescindir el contrato de cesión con el Arsenal. De hecho, en última instancia ha sido el vestuario quien ha salvado al brasileño de acabar con sus huesos fuera de Orriols.