Uno de los pocos que todavía no ha abierto la boca parece a punto de hacerlo. Él o sus agentes, pero el Levante ya sabe que Juanfran García se está impacientando con su renovación. A falta de 10 jornadas para la conclusión de la Liga y por ende de su contrato el 30 de junio, el de Barona aún no sabe si el club va a ofrecerle la opción de continuar o no. Con 35 años, la decisión no se presenta baladí, puesto que podría suponerle colgar las botas.