Uros Racic no puede ser un problema para el Valencia de ninguna de las maneras, y ahora mismo estamos a tiempo de poner solución a algo que simplemente responde a parámetros deportivos. El medio centro serbio gusta y mucho a Bordalás, que lo echó de menos en verano (las lesiones fueron otro problema añadido para él), pero como todo jugador de esta plantilla, tiene que ir como un avión para poder tener minutos en el equipo.