Que aún haya periodistas del entorno del Valencia insultando a otros periodistas, en pleno siglo XXI, yo creo que define muchas cosas del entorno. Porque al final somos nosotros, y nadie más, los que hacemos que se hable de unas cosas o de otras, y cuando el plato principal, o al menos uno de ellos, es faltarle al respeto a otro compañero de profesión, pues hombre, ni el que lo hace queda especialmente bien ni el gremio tampoco, y sólo nos falta estar peor.