¿Ha sido un fracaso el mercado de fichajes de invierno del Valencia? Quizá es excesivo decir algo así, porque al final ha llegado un central, que hacía falta como el comer y que puede ser una buena operación por coste y edad, un centrocampista que permite la presión alta, lo que quiere Bordalás, y un extremo puro y desequilibrante, otra de las cosas que demanda el técnico alicantino.