Las últimas informaciones colocaban a Carlos Soler en el FC Barcelona en una operación siempre condicionada a las ventas de otros jugadores por parte del conjunto azulgrana. Ha sido el último capítulo de un culebrón que está muy lejos de llegar a su fin, la amenaza de cuadrar cuentas antes del 30 de junio colocaba al Valencia en un escenario complejo, pero el club de Mestalla no es el único que ha llegado ahogado al mes de julio.