Continúa el "sainete" que se ha iniciado con la filtración de los audios de Anil Murthy, el club salió rápidamente a defenderse y acusar de manipulación al medio implicado. Otra más en una larga lista de contradicciones y una guerra que parece no tener fin, pero está claro que el Valencia tiene en mente ventas para garantizar la estabilidad económica y la plantilla de la próxima temporada estará todavía más debilitada.