Cualquier solución a los problemas del Valencia, que no pase por el aro de determinada corriente de opinión, es mala. Curioso. Ojalá Juan Roig comprara el Valencia, sabiendo que jamás lo hará, pero ojalá. A los problemas de dinero, soluciones de dinero. Lo demás, brindis al sol. Partiendo de estas bases, que no son debatibles, aunque pueden gustar más o menos, muchas de las reacciones que se dan en el entorno de este club me acaban superando.