Desde el día que se fue, todo el valencianismo ha deseado en mayor o medida que Rafa Benítez volviera a ser el entrenador del Valencia, y en esos 12 años que ya van desde su salida, alguna opción hubo, pero nunca seria, o al menos tan seria como puede ser ahora, y paradójica, porque el hombre con el que se pasó un verano a bofetada limpia pero que terminó armando el mejor equipo de la historia, Jesús García Pitarch, podría ser el que le abriera de nuevo las puertas de