"Peter Lim pasa del Valencia, porque no hace nada por el club, y está cansado del juguete porque ya ni viene a Mestalla". Esta frase no tendrá más de 3 meses, pero ahora mismo parece una losa pesada sobre la cabeza de muchos, y la ruptura absoluta de una lógica ilógica que se había convertido casi en un dogma de fe. Todos los males del club se daban porque el dueño vivía en Singapur y no venía a ver al equipo, Todo muy científico.