En pocas semanas al valencianismo le ha cambiado la cara, el buen inicio liguero a devuelto la sonrisa a los aficionados pero el ambiente de euforia actual puede ser muy peligroso. Marcelino sabe que el equipo se encuentra pletórico de moral pero este factor puede ser una arma de doble filo en un encuentro como el del sábado. Para hacer buenos los dos empates ante Real y Atlético, el Valencia debe asegurar los tres puntos el próximo sábado, pero no será nada fácil.