Diez partidos han bastado para que el Valencia haya cambiado por completo su imagen respecto a lo visto en los últimos años, el conjunto de Marcelino suma seis encuentros sin conocer la derrota y su techo es difícil de definir. La gran revelación del campeonato imprime respeto a sus rivales y cada vez son menos los que consideran que el momento de los de Mestalla es una casualidad.