Entonces, si Peter Lim vende su 83% de acciones del Valencia, ¿se nos terminan los problemas como institución? Está claro que el club respiraría mejor a nivel social, de eso no cabe ninguna duda. Meriton ha sembrado la discordia y la división, y un nuevo enfrentamiento entre unos y otros por ver quién tiene razón, y todo ello con una gestión cuanto menos cuestionable desde varios puntos de vista. La calma, al menos de salida, sería bienvenida por todos.