Getafe y Valencia disputaron un encuentro muy poco vistoso para el espectador y en el que se impusieron las marcas y el físico. Empate a cero y un punto insuficiente para el conjunto de Bordalás.
Getafe y Valencia disputaron un encuentro muy poco vistoso para el espectador y en el que se impusieron las marcas y el físico. Empate a cero y un punto insuficiente para el conjunto de Bordalás.
El once titular de José Bordalás para el Getafe - Valencia de la vigésimo octava jornada de Liga en Primera División viene cargado, esencialmente, de dudas. Y es que las bajas que tiene el equipo, más los futbolistas que podamos estar pensando en dosificar más que en reservar, serán las que marquen hasta la forma de jugar, por supuesto.
El centro del campo del Valencia es un rompecabezas, aunque alguno no alcance a creerlo. Y es que escasez de efectivos, o al menos que nos falte ese famoso 6 que no ha llegado ni en verano ni en invierno, hace que cada partido sea como una especia de aventura… para los analistas y los equipos contrarios, no para Bordalás, que seguro que lo tiene todo muy claro en el primer día de trabajo de la semana.
El Valencia visita el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe con el objetivo de lograr su tercera victoria consecutiva en La Liga. La previa del encuentro ha venido marcada por los elogios que se han lanzado los dos entrenadores, Quique Sánchez Flores y José Bordalás. El alicantino regresa a la que fue su casa en los últimos años y será bien recibido, pero en el campo no habrá amigos.
El Valencia de Bordalás tiene un dilema claro para el partido de hoy: jugar con tres centrales o darle la alternativa de forma absoluta a Jesús Vázquez. Este tipo de situaciones no entiende medias tintas, y suelen ser de puerta grande o enfermería. Y por encima de todo no olvidemos una cosa: lo que decida hacer José Bordalás será lo mejor para el equipo, incluso si no terminamos ganando el partido.
No voy a parar de insistir en un tema que es evidente: la mejor forma de ganar la Copa es que el Valencia siga ganando partidos de Liga. Lo vimos de forma clara en la pasada ronda. Ganamos en Mallorca, que hacía falta como el respirar, y el centro ante el Athletic se afrontó de otra forma.
El Valencia va a tener que apretarse el cinturón durante unos años, esto es un hecho evidente. Mientras no se juegue en Champions de manera habitual seguirán produciéndose ventas y el club apuesta por un trabajo que potencie la cantera y la incorporación de promesas. Ahora la prioridad es la de cerrar las renovaciones de Gayà, Soler y Guillamón, y ellos son precisamente los referentes para los jugadores más jóvenes que ya han logrado debutar con el primer equipo.
Getafe y Valencia disputaron un encuentro muy poco vistoso para el espectador y en el que se impusieron las marcas y el físico. Empate a cero y un punto insuficiente para el conjunto de Bordalás.
El Valencia visita el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe con el objetivo de lograr su tercera victoria consecutiva en La Liga. La previa del encuentro ha venido marcada por los elogios que se han lanzado los dos entrenadores, Quique Sánchez Flores y José Bordalás. El alicantino regresa a la que fue su casa en los últimos años y será bien recibido, pero en el campo no habrá amigos.
El once titular de José Bordalás para el Getafe - Valencia de la vigésimo octava jornada de Liga en Primera División viene cargado, esencialmente, de dudas. Y es que las bajas que tiene el equipo, más los futbolistas que podamos estar pensando en dosificar más que en reservar, serán las que marquen hasta la forma de jugar, por supuesto.
El Valencia de Bordalás tiene un dilema claro para el partido de hoy: jugar con tres centrales o darle la alternativa de forma absoluta a Jesús Vázquez. Este tipo de situaciones no entiende medias tintas, y suelen ser de puerta grande o enfermería. Y por encima de todo no olvidemos una cosa: lo que decida hacer José Bordalás será lo mejor para el equipo, incluso si no terminamos ganando el partido.
El centro del campo del Valencia es un rompecabezas, aunque alguno no alcance a creerlo. Y es que escasez de efectivos, o al menos que nos falte ese famoso 6 que no ha llegado ni en verano ni en invierno, hace que cada partido sea como una especia de aventura… para los analistas y los equipos contrarios, no para Bordalás, que seguro que lo tiene todo muy claro en el primer día de trabajo de la semana.
Voy a echar de menos a Maxi Gómez en el Valencia cuando juguemos la final de la Copa del Rey. Lo digo ya, con mucha antelación, y con el riesgo que siempre conlleva esto, es decir, que se tire ahora varias semanas en modo perdido en el río y no haga un gol, y me tenga que comer mis palabras.
No voy a parar de insistir en un tema que es evidente: la mejor forma de ganar la Copa es que el Valencia siga ganando partidos de Liga. Lo vimos de forma clara en la pasada ronda. Ganamos en Mallorca, que hacía falta como el respirar, y el centro ante el Athletic se afrontó de otra forma.
El Valencia va a tener que apretarse el cinturón durante unos años, esto es un hecho evidente. Mientras no se juegue en Champions de manera habitual seguirán produciéndose ventas y el club apuesta por un trabajo que potencie la cantera y la incorporación de promesas. Ahora la prioridad es la de cerrar las renovaciones de Gayà, Soler y Guillamón, y ellos son precisamente los referentes para los jugadores más jóvenes que ya han logrado debutar con el primer equipo.