Es difícil creer en los fichajes del Valencia de Meriton, especialmente desde el verano de 2020, que marca de forma clara un punto de inflexión, y de no retorno, respecto a la estancia de Peter Lim en el club. Aquella huella quedará para siempre, porque jamás en la historia se ha producido una descapitalización deportiva de ese nivel, y encima sin que viniera nadie a suplir a los que se fueron/vendieron/regalaron.