El Valencia - Almería era el partido que marcaba el año de los de Gattuso para bien o para mal. Ganar era la vida, y no hacerlo sufrir como perros. Como no podía ser de otro modo, el equipo salió con todo y a por todo, y Kluivert pudo marcar en el 5, pero el portero visitante hizo una gran parada para evitarlo. Poco después vino el posible penalti a Cavani, tantas veces visto en otros campos, y que en Mestalla, a nuestro favor, no lo fue.