Rubén Baraja es el Valencia de muchas formas y maneras. En la semana en la que algunos le han cuestionado de forma pública (que luego serán los que se suban al carro los primeros si todo acaba bien), en la que el club filtra que Bordalás se ha ofrecido, que no es verdad, para de alguna forma ratificarlo, en la que nos jugábamos el seguir teniendo esperanza o enterrarlo todo de forma casi definitiva, el más tranquilo ha sido él, como siempre, una vez más.