La clave del juego ofensivo del Valencia de Baraja es hacer daño por fuera. Los extremos son esenciales en la forma que tiene el Pipo de entender esto, y aunque están dando más rendimiento del que cabría esperar, y con mil problemas añadidos, lo cierto es que andamos cojos, nos falta algún efectivo, y se reza para que en enero esa carencia pueda quedar cubierta de alguna manera, aunque nadie tiene la más mínima seguridad de que vaya a ser así.
Ahora mismo se cuenta sólo con especialistas puros, Sergi Canós, muchas semanas en el dique seco con lesiones, y Fran Pérez, que empieza a tener una carga considerable de partidos contando también que es fijo en la sub21 española. Amallah debería dar alternativas, pero entre que se ha cogido, alguna sanción y también lesión, no está siendo lo esperado, al menos de momento. Diego López puede caer a banda, pero su sitio es cerca de la portería contraria.
Se ha intentado también el tema del doble lateral, pero aquí las lesiones han sido poco menos que una plaga y casi ha venido justo tener gente para jugar en su puesto natural. Ahora mismo, y tocamos madera, están todos sanos y a disposición de Baraja. Pero eso no quita, para nada en absoluto, que sea la máxima prioridad en el mercado de enero, y que Peter Lim tiene que entender que, hasta en una política de mínimos, hay cosas que se tienen que dar.