Que nadie del entorno del Valencia crea una sola palabra de Miguel Zorío ya dice muchas cosas. El que fuera vicepresidente del club, y que mintió de una forma vergonzosa a la junta de accionistas afirmando que tenía una oferta por las parcelas de Mestalla que jamás enseñó, sigue dando que hablar, o al menos lo intenta. La culpa es nuestra por darle bola, de eso no cabe duda, pero es que a veces hay que terminar con las cosas de raíz, porque en caso contrario, a base de decir la misma mentira, o distintas, muchas veces, se le acaba concediendo el rango de verdad.
Este señor, que no voy a perder la educación por más que lo merezca, sólo piensa en intentar ganar en río revuelto. Lleva años contando películas de miedo sobre que le compra el club a Lim, que tiene no sé qué fondo detrás, otro delante… pero lo cierto es que no pinta ni cuadros, aunque oye, él saca comunicados sin parar, y alguno, que le viene muy bien todo esto, los publicita como si fueran palabra de Dios.
Por fin he visto a muchos periodistas cansarse, que ya era hora, aunque le siguen concediendo el rango de noticia, y eso no puede ser normal, porque este señor, repito el tratamiento, no puede serlo nunca. Zorío es el tipo más mentiroso que ha pasado por el Valencia y alrededores, que ya tiene mérito, pero aún lo tiene más el hecho de que se le preste la más mínima atención.
Miguel, tú no quieres al Valencia, a ti te da igual, te has construido un personaje y ahí andas, a lo tuyo, que tampoco tengo claro qué es, pero que oye, igual a alguien le da por rascar a ver qué encuentra. Y ahora puedes volver a llamar a todo el mundo, a intentar hacerme todo el daño que puedas, lo que tú veas, que me da igual. Yo iré siempre de cara, y no me hará falta ir por detrás. Y cuando quieras me contestas a los mensajes que tienes de hace unas semanas, que sé que los has leído, pero no habrás tenido tiempo.