El fichaje de Ilaix Moriba por el Valencia. Se viene afirmando durante semanas que no existe la opción porque el jugador no lo contempla. Normalmente, cuando este tipo de cosas salen a la luz, es porque alguien le ha dado al interruptor, y suele tener buena información, pero en el mundo del fútbol, y más en el que vivimos ahora mismo, todo cambia a una velocidad que nadie puede llegar a imaginar. Moriba ha estado a un nivel brillante en los partidos grandes que ha disputado con el Valencia, y eso es algo incuestionable. Y todo con el añadido de pensar que normalmente ha hecho labores que no se correspondían con su características de juego, algo que le ha pasado a casi todos los que han actuado en el centro del campo este curso.
En la Copa del Rey ha disputado los dos partidos de semifinales y la final, como titular, y ha sido de los mejores del equipo, siendo 3 encuentros brillantes, aunque bien es cierto que en el partido clave tuvimos un arranque horrible que nos penalizó demasiado. Por dentro, con Hugo Guillamón haciendo de 6 y Soler, un interior, más bien cerca que lejos, el futbolista formado en el Barcelona tenía que defender menos, pero hacía el mismo despliegue físico, y se veía ese box to box que puede ser sin ningún tipo de problemas. Le faltan tablas y años, pero la calidad la tiene, vaya que si la tiene, y como podemos decir de otros jugadores de la plantilla, es muy posible que en un contexto deportivo mejor, más arropados en determinados momentos y puestos, esos chicos dieran una versión mucho mejor de ellos mismos.
Creo que Ilaix es un jugador que, con eso que Bordalás ha pedido mil veces y que debe venir, brillaría mucho más, y sobre todo, ayudaría al equipo. Otra cesión con una opción de compra seria y razonable, y los medio centros defensivos que necesita el equipo, y la figura de Ilaix sería vista de otro modo muy distinto. Es muy bueno, tiene mucha confianza en sí mismo, y si lo que le rodea acompaña en todos los sentidos, estamos hablando de un pedazo de jugador. Veremos qué pasa en el corto plazo, aunque a día de hoy, la posibilidad de que siga parece bastante lejana.