Mestalla vivió una fiesta ante el Villarreal y el público disfrutó con el Valencia, probablemente fue el mejor encuentro de la temporada y toda una inyección de moral de cara al trascendente partido frente al Getafe. El partido se puso de cara desde el primer momento y esta vez el conjunto de Marcelino supo mantener la ventaja y sentenció en el segundo tiempo.
Esta vez la derrota del Valencia no tuvo justificación de ningún tipo, Marcelino no pudo hacer uso de las ocasiones falladas porque no las hubo y tuvo que recurrir a denunciar el juego duro de los locales. Sin duda, su equipo se amedrentó ante los de Bordalás y no fue capaz de generar opciones, marcar en el Coliseum era muy importante pero el Valencia se limitó a verlas venir.
El Valencia dio un paso atrás en Getafe y se complicó mucho su continuidad en la Copa del Rey. Bordalás le ganó la partida a Marcelino y su equipo terminó imponiéndose a un Valencia demasiado debilitado por los cambios y atemorizado en todas las facetas del juego. El Valencia dio por bueno el 0-0 en la segunda parte y terminó cometiendo un error que le costó caro, la actuación de algunos futbolistas fue indolente e intolerable en algún caso como el de Cheryshev.
Mestalla vivió una fiesta ante el Villarreal y el público disfrutó con el Valencia, probablemente fue el mejor encuentro de la temporada y toda una inyección de moral de cara al trascendente partido frente al Getafe. El partido se puso de cara desde el primer momento y esta vez el conjunto de Marcelino supo mantener la ventaja y sentenció en el segundo tiempo.
Esta vez la derrota del Valencia no tuvo justificación de ningún tipo, Marcelino no pudo hacer uso de las ocasiones falladas porque no las hubo y tuvo que recurrir a denunciar el juego duro de los locales. Sin duda, su equipo se amedrentó ante los de Bordalás y no fue capaz de generar opciones, marcar en el Coliseum era muy importante pero el Valencia se limitó a verlas venir.
El Valencia dio un paso atrás en Getafe y se complicó mucho su continuidad en la Copa del Rey. Bordalás le ganó la partida a Marcelino y su equipo terminó imponiéndose a un Valencia demasiado debilitado por los cambios y atemorizado en todas las facetas del juego. El Valencia dio por bueno el 0-0 en la segunda parte y terminó cometiendo un error que le costó caro, la actuación de algunos futbolistas fue indolente e intolerable en algún caso como el de Cheryshev.