El Valencia necesita el “fichaje” de Samuel Lino. El jugador brasileño hace muchas semanas que no es que esté mal, pero no aporta lo que se necesita ahora mimo, y en ningún caso ha alcanzado el nivel que hemos visto en Kluivert.
El Valencia necesita el “fichaje” de Samuel Lino. El jugador brasileño hace muchas semanas que no es que esté mal, pero no aporta lo que se necesita ahora mimo, y en ningún caso ha alcanzado el nivel que hemos visto en Kluivert.
El entorno del Valencia está más crispado que nunca y no es para menos. El equipo lucha por la permanencia en una situación totalmente inesperada para todos, y mientras tanto, la caza de brujas y señalamientos crece; en eso se ha convertido este club.
Cada valencianista que viva su valencianismo como le dé la gana. Sólo faltaba tener que dar explicaciones por una pasión. Yo sólo pienso en ayudar al equipo y al entrenador para evitar el descenso. En lo que sea. Porque, al menos para mí, eso va muy por delante de todo lo demás. Es una reflexión mía, de nadie más, aunque entiendo que puede ser compartida por muchos como yo. Y hasta criticada, que eso también ha pasado, y de verdad que no lo entiendo por más que esfuerzo en ello.
Cada vez restan menos partidos para el final de liga, lamentablemente el Valencia no ha empezado bien el mes de abril y tan solo ha podido sumar un punto en los dos encuentros disputados. El partido ante el Sevilla adquiere tintes dramáticos ya que en caso de no lograr los tres puntos el equipo seguiría metido de lleno en la parte baja y dejaría escapar a otro rival directo.
Gabriel Paulista debería ser el padre de toda la plantilla del Valencia, sin discusión, dentro y fuera del campo. No voy a entrar en la calidad futbolística del central español de origen brasileño, ya hemos hablado muchas veces de ello. Con un tipo de jerarquía a su lado da un gran rendimiento, pero si le toca a él ser “el bueno”, le cuesta más. No reprocho nada, esto es así desde que vino, y el pecado no es él, sino el hecho de no haber traído otro Garay desde 2020.
Quién debe formar la pareja de centrales en el Valencia empieza a ser una especie de martirio, mucho más allá de un simple debate deportivo. Se hace complicado hablar de una tema en el que sólo se mira a un sitio, en el que sin duda hay carencias y es muy mejorable, pero es que defender, en el fútbol, no es sólo cosa de defensas, sino de todo el equipo, y pasa en demasiadas ocasiones que la foto final es una, pero el proceso hasta llegar a ella no tiene nada que ver con el desenlace.
El Valencia tiene una posición débil respecto a casi todo. Y es que nunca es fácil tener la fuerte, pero si haces las cosas al estilo Meriton, es obvio que resulta mucho más complicado aún, si es que eso es posible. La falta de credibilidad que tiene la entidad a causa de la forma de actuar del máximo accionista pasa factura a muchos niveles, y lo más triste de todo es cómo afecta al entorno, al aficionado, al que al final vive esto como si fuera parte de su vida, porque de alguna manera así es.
El Valencia necesita el “fichaje” de Samuel Lino. El jugador brasileño hace muchas semanas que no es que esté mal, pero no aporta lo que se necesita ahora mimo, y en ningún caso ha alcanzado el nivel que hemos visto en Kluivert.
Cada vez restan menos partidos para el final de liga, lamentablemente el Valencia no ha empezado bien el mes de abril y tan solo ha podido sumar un punto en los dos encuentros disputados. El partido ante el Sevilla adquiere tintes dramáticos ya que en caso de no lograr los tres puntos el equipo seguiría metido de lleno en la parte baja y dejaría escapar a otro rival directo.
El entorno del Valencia está más crispado que nunca y no es para menos. El equipo lucha por la permanencia en una situación totalmente inesperada para todos, y mientras tanto, la caza de brujas y señalamientos crece; en eso se ha convertido este club.
Gabriel Paulista debería ser el padre de toda la plantilla del Valencia, sin discusión, dentro y fuera del campo. No voy a entrar en la calidad futbolística del central español de origen brasileño, ya hemos hablado muchas veces de ello. Con un tipo de jerarquía a su lado da un gran rendimiento, pero si le toca a él ser “el bueno”, le cuesta más. No reprocho nada, esto es así desde que vino, y el pecado no es él, sino el hecho de no haber traído otro Garay desde 2020.
Cada valencianista que viva su valencianismo como le dé la gana. Sólo faltaba tener que dar explicaciones por una pasión. Yo sólo pienso en ayudar al equipo y al entrenador para evitar el descenso. En lo que sea. Porque, al menos para mí, eso va muy por delante de todo lo demás. Es una reflexión mía, de nadie más, aunque entiendo que puede ser compartida por muchos como yo. Y hasta criticada, que eso también ha pasado, y de verdad que no lo entiendo por más que esfuerzo en ello.
Pagaría dinero por conocer el plan deportivo de Peter Lim para el Valencia. Por saber quién lo diseña, en quién se apoya de verdad el máximo accionista, qué criterios se tienen en cuenta a la hora de tomar decisiones, qué objetivos se marca la entidad en el corto y medio plazo.
Quién debe formar la pareja de centrales en el Valencia empieza a ser una especie de martirio, mucho más allá de un simple debate deportivo. Se hace complicado hablar de una tema en el que sólo se mira a un sitio, en el que sin duda hay carencias y es muy mejorable, pero es que defender, en el fútbol, no es sólo cosa de defensas, sino de todo el equipo, y pasa en demasiadas ocasiones que la foto final es una, pero el proceso hasta llegar a ella no tiene nada que ver con el desenlace.
El Valencia tiene una posición débil respecto a casi todo. Y es que nunca es fácil tener la fuerte, pero si haces las cosas al estilo Meriton, es obvio que resulta mucho más complicado aún, si es que eso es posible. La falta de credibilidad que tiene la entidad a causa de la forma de actuar del máximo accionista pasa factura a muchos niveles, y lo más triste de todo es cómo afecta al entorno, al aficionado, al que al final vive esto como si fuera parte de su vida, porque de alguna manera así es.